Datos para utilizar bien tu centrífuga

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Hay muchas razones para conseguir una centrífuga, no tener un patio en donde llegue el sol por ejemplo, vivir en un departamento, en fin, puede que solamente seas de esas personas a las que les gusta que todo se haga rápido.

Las razones pueden ser variadas, pero nunca va a ser una exageración poseer un electrodoméstico de estas características para el lavado de tu ropa. Sobre todo con el tema de lavar, que para muchas personas requiere valioso tiempo y termina convirtiéndose una molestia de la que quisieran pasar.

Cómo utilizar bien tu centrífuga

Para un buen mantenimiento y prolongar su vida útil por más tiempo, existen recomendaciones básicas que te ayudarán a cuidar tu centrífuga, si bien algunas de ellas te parecerán algo obvias, nunca es una pérdida de tiempo refrescar tu memoria.

Revisa las etiquetas: no es tarea de nosotros conocer qué telas o materiales se pueden secar con este electrodoméstico, así que es mejor que antes de introducir tu ropa revises primero la etiqueta para cerciorar si es apta para su uso. Ya que no sólo puedes estropear tu prenda de vestir, sino también la propia centrífuga.

Utiliza suavizantes y retira la ropa un tanto húmeda, ya que esto te ayudará para un planchado más eficaz. También es recomendable planchar de inmediato tras secar en la centrífuga, así que es recomendable que te organices para realizar las dos acciones.

No introduzcas demasiada ropa, ya que al exigir al máximo el motor, evidentemente este se puede fundir. Una recomendación inteligente es mezclar ropa pesada, como chaquetas y jean por ejemplo, con ropa más ligera, como ropa interior o poleras.

Revisa y limpia los filtros de la centrífuga periódicamente, pues al dejar de limpiarlo, permites que se acumule una gran cantidad de pelusas y basura que no deja que el electrodoméstico efectúe un buen trabajo.

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