Estándar de seguridad con los que deben cumplir las cunas para bebés

La cuna del bebé es una de las prioridades en la lista de lo que se debe adquirir a la llegada del nuevo miembro de la familia, y con todos los estilos disponibles así como las características con los cuentan los diferentes modelos, elegir una cuna para el bebé puede resultar una tarea abrumadora. Sin embargo, es fundamental que los padres estudien las características de los modelos disponibles para poder elegir una cuna que garantice ante todo la seguridad del bebé.

Precauciones al elegir cunas para bebés

En la actualidad, cada cuna para bebé debe ser fabricada en base a ciertos estándares establecidos por la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo, esto implica que todas las cunas recién fabricadas, incluyendo las menos costosas, deben cumplir con estándares mínimos de seguridad, lo cual es una razón más para comprar una cuna nueva para el bebé. Desafortunadamente muchos padres tienden a comprar cunas de segunda mano para sus bebés, siendo que los expertos recomiendan adquirir una cuna nueva, pues una de segundo mano debido al desgaste causado por el uso puede no ser tan resistente o duradera como una cuna nueva.

Sin embargo, si los padres desean estar seguros de que la cuna haya sido fabricada siguiendo todos los estándares de seguridad establecidos, es importante que compre una cuna nueva, que adicionalmente al no haber sido usada con anterioridad será mucho más resistente y duradera, además de segura para el bebé.

De acuerdo a las estadísticas, aproximadamente 26 infantes fallecen y otros 11.500 se ven afectados por accidentes causados por cunas de segunda mano.

Cuáles son las características mínimas con las que debe contar una cuna

Entre los requisitos más importantes con los que debe cumplir una cuna que garantice la seguridad del bebé se encuentra el espacio entre cada par de barras, el cual no debe ser mayor a los seis centímetros. Si el espacio entre barras es mayor, permite que el bebé desplace su cuerpo por entre las barras abandonando la cuna lo que lo expone a accidentes.

Existen dos formas en que se puede verificar esta distancia, la primera es usando una cinta métrica, pero cuando no se cuenta con una se puede hacer la prueba de pasar una lata de bebida por entre las barras, ya que estas tienen un diámetro aproximado de seis centímetros, esto les dará una forma sencilla de probar la distancia entre barras.

La cuna no debe tener cortes en el diseño de la cabecera con una magnitud mayor a los seis centímetros, por las mismas razones que el espacio entre barras no debe superar esa distancia. Por otro lado es importante que la cuna del bebé no tenga postes en las esquinas, si las tiene su altura no debe ser mayor a un centímetro, si bien es cierto que los postes son un elemento decorativo agradable en las camas de los adultos, constituyen un gran peligro de estrangulación para el bebé si su ropa se enreda en uno de los postes.

El colchón de la cuna del bebé debe ser firme y ajustarse adecuadamente a las dimensiones de la cuna, de modo que no deje espacios que puedan implicar un riesgo para la seguridad del bebé.